Ultra-derecha y fascismo: Un peligro real

OPINIÓN.– GETAFE/02 NOVIEMBRE 2017/. Hace pocos meses un vecino era agredido en una plaza del barrio de la Alhondiga bajo una lluvia de insultos homófobos, además de golpes. Estos días de atrás se han podido ver y escuchar a jóvenes en la residencia de estudiantes de la Universidad Carlos III, cantando consignas que ya estaban enterradas antes de que quien las gritaba hubiese nacido. Aún tenemos fresca en la memoria  la bochornosa imagen del patio de un colegio público del barrio de Las Margaritas decorado con símbolos fascistas mientras miembros de la hinchada ultra del Getafe C.F. disfrutaban de una paella.

Sucesos como estos indignan no solo  a una ciudad cómo Getafe, forjada a base de la migración y de la solidaridad obrera y vecinal, sino a cualquier persona que se considere demócrata.

Durante mucho tiempo se ha considerado que el fascismo era un fenómeno residual, sin importancia política y circunscrito a peñas radicales de fútbol y a ”lucha de bandas” callejeras. Sin embargo,el problema del fascismo no es cuantitativo sino cualitativo, sean cuantos sean, siempre serán demasiados. A día de hoy y gracias a las imágenes que vemos últimamente en los medios de comunicación y a la situación política actual, no podemos seguir ignorando este problema político y social. Ya rezaba un viejo dicho: “El mayor triunfo del diablo fue convencer al mundo de su no existencia”. No podemos caer en ese error, teniendo en cuenta la historia reciente de nuestro país.

Años atrás, el politólogo francés Pascal Perrineau acuñó un concepto que él llamó “la jepenización de los espíritus” para explicar el ascenso del Frente Nacional en Francia. Según esta teoría las ideas autoritarias y xenófobas de Jean-marie Le Pen penetraron poco a poco en las conciencias y luego se plasmaron en las urnas, con los resultados que conocemos en la actualidad.

Este es el mayor peligro, estamos viviendo una especie de 15M en versión “ultra” (transversalización de los discursos, visibilización, emergencia de nuevos actores políticos,…) cuyas consecuencias son tan imprevisibles como preocupantes.

Ante esto no podemos permanecer impasibles, ya que la inacción ha sido siempre el caldo de cultivo predilecto para la expansión de ideas autoritarias y fascistas, para cuando se quiere reaccionar, muchas veces es demasiado tarde. Si se quiere mantener y defender la democracia, se ha de ser antifascista, no hay opción. Lo saben muy bien en Europa, saben que la resistencia al fascismo jugó un papel determinante en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, ser Antifascista en España parece que se delimita a pertenecer a una especie de tribu urbana, esta percepción hay que cambiarla.

Evitar caer en un sistema autoritario, ultra nacionalista y donde se elimine lo distinto está en nuestras manos( miremos alrededor). Actuemos y empecemos a preguntarnos porqué cada vez que hay un “ataque a la democracia” ( esta frase la hemos oído muchas veces) el resultado final siempre es “menos democracia”….

Una opinión de David Siles, Politólogo

Este próximo Sábado día 4 de Noviembre hay una manifestación convocada por vecinas y vecinos por “Un Getafe para todas” en la Plaza Rufino de Castro de la Alhondiga a las 12 de la mañana. Acudir y visibilizar el rechazo es fundamental.

 

Autor entrada: redaccion.com

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